viernes, 20 de febrero de 2015

Capitulo 1

Necesito una siesta, el baño en el mar y la noche de marcha, me han dejado exhausta, tengo que recuperar fuerzas para esta noche o de lo contrario me voy a dormir en cualquier rincón de la disco, por cierto las discos de antes eran más sociales teníamos muchos sillones para descansar ahora con tanto privado y reservado no hay forma de descansar los pies, que tampoco son los de antes, aguantabas horas y horas con un taconazo de muerte sin rechistar y ahora casi no puedo con las plataformas.
-Despierta Cris, vamos que tenemos que arreglarnos.
Me sobresalta mi amiga Nora.

Llegamos al hotel y después de una buena ducha y una hora de chapa y pintura, quien diría que hace un rato no había quien nos mirara a la cara y ahora parecemos dos maduras interesantes, jajaja, bueno eso creemos y  los hombres cuando bajamos al vestíbulo del hotel, también.
Hoy decidimos cenar en una hamburguesería que la economía no está para mucho derroche, después de pedir en el mostrador nuestra consumición, yo llevo las bebidas a la mesa donde está sentada Nora, no pensé que hubiera alguien detrás mío y choqué con la espalda de un hombre.
-Oh perdona, dios, te he manchado.
Me pongo supercolorada como es habitual en mí y más cuando descubro al doble de George Cloony, un pibonazo.
-Ah bueno no es nada, me quitaré la chaqueta la verdad hace calor.
Solo fueron unas gotas de cerveza en su chaqueta, menos mal que no le manché mucho, casi agradezco la visión de su camiseta blanca que le quedaba de vicio marcando cuerpo.
-Necesitas ayuda, casi has derramado toda la cerveza, ven pidamos de nuevo
-No no gracias no te molestes, estoy con mi amiga esperando las hamburguesas, luego cuando estén pido más, muchas gracias.
Doy media vuelta y me dirijo a la mesa, yo siempre tan educada, maldita sea, porque no habré dejado que me invite. Mientras Nora partiéndose de risa.
-jajaja patosaaa.
-Has visto pedazo monumento, casi me deja sin respiración
-Si ya te he visto como te ponías colorada jajaja
No deja de mirarnos y me manda una sonrisa que me quita el sentido, deja entre ver unos dientes perfectos, un hoyuelo en la barbilla que le hace parecer un adonis, unas canas que le sientan de muerte, que suerte porque a las mujeres no nos dan las canas ese aire tan atractiva como a ellos, se arruinarían las compañías de tinte.
De pronto se acerca a nuestra mesa con nuestras hamburguesas y dos cervezas más.
-Tomad vuestro pedido, me llamo John Collins
 Extiende la mano, pero yo tardo en reaccionar como siempre, no esperaba que después de mancharle, él todavía tuviera ganas de presentarse.
-Yo Nora y mi amiga, Cris
Se adelanta mi amiga viendo que yo no reaccionaba, nos estrecha la mano.
-¿Después de cenar que pensáis hacer?, Yo voy a ir con unos amigos al Vanguard, me gustaría veros allí, tomad unas invitaciones.
Nos miramos y como dos tontas asentimos con la cabeza. La verdad desde que estamos de vacaciones no habíamos ido a ese garito y ya era hora de cambiar, siempre vamos al Camelot donde no hay ni niñatos ni reservados.
-Ok allí os espero.
Se da media vuelta y se va, viendo que no dábamos mucha conversación.
Nos miramos y nos entra la risa tonta de las quinceañeras, decididas a ir al nuevo local.

Cuando entramos al Vanguard nos quedamos pasmadas, la decoración está muy currada tiene una estética feng shui, los negros, rojos y dorados le dan un aire muy sofisticado, hay un gran jardín con camas balinesas por todos los lados.
Alguien me coge de la cintura, pego un respingo, no me gustan esas familiaridades, doy media vuelta y veo que es John, a él le permito eso y mucho mas, está de muerte, se ha cambiado, lleva ahora un traje de lino que le favorece un montón.
-Que suerte tengo de ver a dos mujeres tan guapas.
La suerte es nuestra que un pibón como él se haya fijado en nosotras.
-Me gusta este antro.
-¿Antro? es de lo mejorcito de la zona.
-jajaja no te ofendas, ni que fueras el dueño.
-Soy el dueño.
Y hace una mueca irónica, yo como siempre metiendo la pata, me da igual no voy a pelotearle.
Hace un gesto con la mano como llamando a alguien y enseguida se acerca un camarero.
-¿Que queréis tomar?
-Pues, un mojito.
Dijo Nora, viéndose relegada a un segundo plano.
-Yo también.
El camarero toma nota y se marcha.
-Venid al jardín tengo un reservado.
Cuando llegamos hay una pareja tumbada en una de las camas y en cuanto le ven se levantan para saludarle.
-Os quiero presentar a mis amigos Luis y Ana.
Nos damos los correspondientes besos. Aparece un hombre más maduro que el camarero anterior, con dos mojitos que nos entrega.
-Rafael, estas dos bellezas son Cris y Nora.
-Rafael es mi amigo y mano derecha.
-Encantado de conoceros.
Y nos hace como una pequeña reverencia, nos besa la mano. Yo me descojono por dentro, no quiero ser maleducada, pero me parece muy cursi el gesto, es un adulador nato.
John sin tardar mucho después de una pequeña conversación banal con sus amigos, me coge del brazo y me lleva hasta una de las camas y me sienta.
-Quería estar contigo a solas.
Clava su mirada gris sobre mis ojos, yo estoy como en una nube, el mojito empieza hacer efecto, más las dos cervezas que nos habíamos tomado antes. No quiero empezar a darle vueltas a mi cabeza pensando el porqué un hombre tan guapo y rico se había fijado en mí y me dejo llevar.
-¿Estáis de vacaciones? No te había visto antes por aquí, a mi no se me escapa una belleza como tú.
Por enésima vez me ruborizo
-Sí, llevamos 4 días y nos quedan 6 para volver a Madrid.
-Madrileñas, espero disfrutar contigo el resto de días.
Con el índice me da para abajo en la punta de la nariz  y yo me subo la nariz con mi índice, ese es un gesto que no me gusta nada que me hagan. Le sale una carcajada, y a mí se me pasa el mini mosqueo.
-¿Tu no eres español?
-No, soy inglés, pero llevo muchos años en España.
Casi no se le nota el acento. De repente empieza una canción que me gusta mucho e identifico con el momento "summer" de Calvin Harris.

When I met you in the summer 
Took my heart a beat sound 
We fell in love 
As they leaves turned brown 
And we could be together baby 
Long the skies are blue 
You act so innocent now 
But you like so soon 
When I met you in the summer 

Empiezo a bailar y cantar con mi inglés macarrónico, se ríe, mueve la cabeza con resignación y me tira hacia él, me sienta en sus piernas y me da un pico en la boca, me pilla desprevenida y nos quedamos mirándonos por un rato, el está estudiando mi reacción,
su boca se acerca a la mía pero esta vez me introduce su lengua, me gusta mucho, un calor me recorre todo el cuerpo, yo paso el brazo por su espalda y nos fundimos en un beso largo y profundo.
Nos volvemos a mirar a los ojos, una chispa surge entre los dos, mi respiración empieza agitarse y nos besamos de nuevo, fundiendo nuestras lenguas.
 El móvil de John suena, joder que rabia en el momento más inoportuno, me sienta en la cama mientras que él contesta veo que se gira me da la espalda y habla en inglés, el tono es serio y se le cambia la expresión de la cara, después de unos minutos cuelga, me vuelve a clavar esos ojos grises, profundos y yo me derrito, me entra un escalofrío que me recorre toda la columna vertebral, él se da cuenta.
-¿Tienes frio?
-Un poco
Por no decirle que me lo provoca él.
-Entramos dentro
Miro a Nora que hace rato no sé nada de ella y la veo muy relajada hablando con los amigos de John.
-Ok así me enseñas tu precioso antro.
Vuelve a ser el mismo se le relaja la expresión y me da con el índice para abajo en la nariz, yo vuelvo a subirla.
Me coge de la mano, me da un paseo por todo el local, la música está mucho más fuerte que la del jardín, me gusta estar a su lado, nos metemos en un reservado pero estas camas son rojas con unos cojines enormes dorados, me apoyo en uno de ellos y él hace lo mismo, al lado de él hay una cubitera con una botella de champán enfriándose la abre y sirve dos copas, me da una y hacemos un brindis.
-¿Destino, causalidad? Da igual el caso es que me siento afortunado por haber tropezado contigo.
Asiento y noto como me palpita el corazón.
-¿Que hacías en la hamburguesería? por cierto
-Fue mi primer negocio cuando vine a España y ahora lo administra mi hijo Hubert, me pidió que le echara un vistazo mientras él pasa unos días en Ibiza. Tengo además una hija que está estudiando en EE.UU. se llama Gisele y ahora está aquí en España pasando las vacaciones ¿Tu tienes hijos?
-Sí, igual que tu, la parejita.
No le digo más de momento, mis hijos no han tenido tantas facilidades en el mundo.
-Donde lo habíamos dejado
Viendo cierta incomodidad en mis ojos.
Me acerco y le beso con suavidad con la boca semiabierta, John me agarra del cuello y me aprieta con fuerza contra él y volvemos a besarnos apasionadamente.
-Como me pones, te deseo, quieres que vayamos a mi hotel.
-No quiero dejar a Nora aquí sola.
-No te preocupes por ella, está en buenas manos, Rafael la llevará a vuestro hotel cuando quiera ella.
-Voy a mandarle un wasap.
Mientras tecleo y espero su respuesta, John me sirve otra copa.
/stoy bien vete mañana nos vemos/
-Cuando quieras podemos irnos.
Estoy loca! como acepto la invitación tan rápido de un hombre que acabo de conocer, no sé, pero siento que le conozco de toda la vida, en otras circunstancias estaría pensando que es un violador asesino de mujeres.
En la puerta del local un aparcacoches sale de un Porsche 911 Turbo S Cabriolet y le entrega las llaves.
-guauuu menudo cochazo.
Sonríe y salimos con toda la caballería, en ese momento me acuerdo de Nora como le hubiera gustado ver el impresionante carraco, ella hizo el modulo de automoción y ahora trabaja en un taller.
Nos detenemos en  el mejor hotel de la Costa del Sol, rápidamente un aparca baja a recibirnos.
-Buenas noches señor Collins
Directamente nos acercamos al ascensor, los de recepción nos saludan muy cortésmente, llegamos a la última planta, la suite es impresionante, decorada en blanco roto con marrones y beis en el salón, el dormitorio tiene un toque retro, tiene una terraza con jacuzzi, cama balinesa y unas vistas espectaculares que de momento solo puedo disfrutar de las luces de la ciudad, la luna plateada enorme riela en el mar, diría que es luna llena o le falta poco.
-Toma princesa
Me vuelve a dar otra copa de champan, no necesita que me dé más, yo ya estoy rendida a sus pies, me muero por estar con él creo que me ha embrujado. Suena la música, la última de Michel Jackson Xscape y empezamos a bailar muy juntos me besa con delicadeza el cuello hasta el hombro, con sus manos me acaricia la espalda y una se acerca a mi culo hasta que atrapa un cachete le estruja y le da un pequeño azote.
Llevo un vestido de seda atado al cuello, me quita el nudo, el vestido cae al suelo y me quedo solo con las bragas, da unos pasos atrás para verme, creo que le gusta mi piercing en el pezón, le brillan los ojos y me sonríe.
-Ummm me gusta las cosas que ocultas detrás de tu vestido
Definitivamente le ha gustado.
-No esperes encontrarte más.
Le contesto.
Se va quitando la ropa con mi ayuda y noto su erecto pene queriendo salir de su calzoncillo que yo ayudo a liberar, me agacho y con la dos manos empiezo acariciar su miembro, me lo introduzco en la boca, primero despacio saboreando, después, le paso la lengua desde el principio hasta el final, sus venas están a punto de estallar.
-Ummm me vuelves loco
Me levanta y me tumba en la cama, se pone a mi lado y comienza a chuparme el pezón del piercing, uffff madre mía y acabamos de empezar estoy a cien, me quita las bragas y comienza a tocarme el pubis que le tengo perfectamente depilado, un pequeño triangulo es todo, hurra por el láser, me abre de piernas bien, empieza a tocarme el clítoris, lo aprieta le da vueltas, su boca comienza a bajar mientras me va dando besos.
-Me gusta tu piel morena.
Está a punto de introducir su lengua en mi vagina, creo morir de placer, primero el clítoris luego sigue con el orificio vaginal y el orificio anal, diooos que placer, no para de mover su lengua, tengo la entrepierna llena de todo tipo de jugos, se retira para coger un preservativo, se pone encima de mi, noto la puntita de su pene en la entrada de mi vagina y muy despacio lo introduce, hasta dentro, lo vuelve a sacar muy despacio y otra vez me lo vuelve a clavar, creo volverme loca, hace mucho que no siento tanto placer con un hombre, cada vez sus movimientos son más rápidos, mi cuerpo se contrae y arquea en cada envestida, estoy a punto de estallar como una falla, John me lo nota, oigo su respiración cada vez más entrecortada, hasta que los dos explotamos, no puedo creer el gozo que acabo de experimentar, cae encima de mi, sudamos, volvemos poco a poco a nuestra habitual respiración.
-Pequeña eres preciosa.
-Gracias por lo de pequeña.
-¿Cuantos años tienes?
Joder para que le he contestado no me gusta decir la edad
-¿Y tú?
Bien, Cris, no hay mejor forma de salirse por la tangente que con otra pregunta.
-45 años
Guay menos mal que es mayor que yo, está tan guapo y en forma que no los aparenta, yo de momento no pienso decir la edad, así que sigo con el interrogatorio.
-¿Separado o divorciado?
Claro doy por sentado que no está casado, se gira hacia la mesilla y coge las copas de champan.
-Divorciado, bueno ya vale de interrogatorio.
Nos reímos y bebemos, esta fresquita y me vuelven a entrar ganas de hacer el amor, me coloco sobre él a horcajadas, esta vez voy a ser yo quien lleve el ritmo, pero él con sus manos libres no va a parar de tocarme los pezones y el clítoris, estoy en el paraíso!