sábado, 20 de junio de 2015

Capitulo 9

No hay como volver a la rutina para pensar que todo ha sido un mal sueño, me peso en la báscula, veo que he adelgazado, por lo menos las ojeras y los ojos hinchados empiezan a desaparecer, el trabajo hace que caiga rendida en la cama y no me despierte en toda la noche. 
Hoy tengo mucho trabajo, me quedaré en la peluquería a comer, me llevo el taper que me ha preparado Mila, ella nos hace la comida a cambio de un dinero que la damos -compensa- preocupación "cero" es como una madre.
El día fue una copia al de ayer mucho trabajo, cosa que me alegro, y poco tiempo para pensar. Hasta me he acordado de coger la bolsa de deportes, tengo ganas de sudar un poco en el gym. 

-Hola Cris, dispuesta a machacarnos.
Me dice Roberto con cara pícara
-Si claro, necesito generar endorfinas.
El gimnasio está en el mismo centro comercial de  la peluquería no tengo que coger el coche. Después de una hora de spinning, unos levantamientos de pesas y una buena ducha, la vida comienza a ser la misma que deje hace unos días. Hasta me animo a tomar una cervecita con Roberto, que se pone muy pesado contándome sus batallitas en el trabajo, me distrae y de eso se trata.

Cuando llego a casa me encuentro a Nora en el salón esperándome, nos damos un abrazo, como necesitaba a mi amiga.
-Pensaba que venías mañana.
Con voz emocionada.
-Al final hemos decidido adelantar un día, queríamos hacer compras, me voy a hospedar con Philip en un hotel de Madrid - su voz se suaviza - quería hablar contigo.
-Nora, cada día estoy mejor seguro que en un tiempo lo supero todo.
-Seguro, eres una mujer muy fuerte- me mira con ojos muy tiernos-y luchadora.
-Somos, Nora, no se te olvide, tú también.
Me sonríe y continúa hablando.
-Quiero que me escuches, he hablado con John y esta súper arrepentido de no haberte dicho que estaba casado - yo le pongo los ojos en blanco - ha sido un error pero no se lo hagas pagar toda la vida..
-Claro somos modernas y liberadas, seguramente que lo hubiera hecho con él igual, me gusta mucho, pero mentirme y que su mujer me llamara y me sacara los colores, cambia ¿no?
-Tienes razón, pero da le una oportunidad en enmendar el error.
-¿A qué has venido? a convencerme de que vuelva con él
-No, he venido a explicarte los motivos por los que John ha actuado así - su voz se vuelve más dura - Philip sabe su situación, porque le conoce bien, él es socio minoritario del holding. La mitad de la sociedad pertenece a John y su mujer y la otra mitad esta divida en partes iguales entre varias personas entre ellas está Philip. Su mujer tiene la salud muy delicada, solo va en los momentos que hay que votar algún proyecto o decisión, John es el director del holding. Su relación es meramente mercantil, ella se aprovecha de su estado para que John no la abandone.
-Me parece muy bien todo, pero una relación es confianza mutua, porque no ha intentado explicarme las cosas.
-Tenía miedo a perderte eran pocos días para hacerte comprender que solo era un papel lo que le une a su mujer -continua- Esta destrozado, me ha dicho lo mucho que te necesita, que nunca nadie le había despertado esa sensación.
-Yo también necesito un millón de euros y me aguanto.
-No seas dura Cris, él te quiere.
Bajo la cara y comienza a bajarme las lagrimas por las mejillas, yo también le quiero y no me he olvidado de él, aunque en estos días haya intentado y conseguido no pensar en John. 
Nora me seca las lágrimas con los pulgares.
-Dale otra oportunidad, cariño.
No puedo hablar las lágrimas y los pucheros no me dejan.
Mila se acerca y me entrega un ramo de flores.
-Ha venido hoy.
¿Pero que están confabuladas para que vuelva con John? las cojo por primera vez, abro el sobre.
-Te quiero soy tu esclavo mi princesa- John Collins-
Las lágrimas parecen las cataratas del Niágara, me voy a la habitación y me tumbo en la cama con las flores abrazadas.


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jueves, 11 de junio de 2015

Capitulo 8

Suena el despertador del móvil, oh no, es lunes tengo que ir a trabajar y no puedo ni levantarme, haciendo un gran esfuerzo me siento en la cama y como un zombi voy al servicio.
Madre mía que pinta tengo esto no tiene arreglo ni con el más potente anti ojeras, la ducha me espabila y me digo a mi misma,
-Cris, no puedes venirte a bajo, la vida continua.
No lo siento así pero hago que me lo creo, necesito ir a trabajar.

Llego en el coche a la peluquería que está en el pueblo de al lado, cuando entro Carmen está limpiando la peluquería y ordenando todo, ella es la dueña y me alquila una sala de la peluquería donde yo trabajo de esteticista.
-Hola Cris, ¿qué tal las vacaciones?
Nos besamos y yo disimulando lo mejor que puedo le digo.
-Bien
Pero ese bien no suena bien, me derrumbo y le cuento todo.
-Desgraciado todos los hombres son iguales, mienten con tal de echar unos polvos.
Pero la conversación se termina rápido porque empiezan a entrar las clientas, el día está siendo mejor de lo esperado, sobre todo a nivel económico, después de los desaguisados del sol, playa, la piel necesita una profunda hidratación y parece que las mujeres entienden cada vez más la necesidad de cuidarse.
Hoy me quedo a comer en la peluquería, apenas tengo hambre y tengo a una clienta que va a venir antes de abrir por la tarde, me viene bien no pensar en todo lo ocurrido, las clientas son muy habladoras y suelen contarme todos sus problemas y a mí me gusta en lo que puedo ayudarlas pero me doy cuenta que hoy no tengo ánimos de decirlas nada solo asiento a todo lo que cuentan.
Hecho el cierre de la peluquería, me dirijo hacia el coche y noto que alguien me coge del brazo.
-Cris, guapa, te estoy llamando y no me oyes.
Es Roberto, un amigo que suele echarme los tejos y yo no le hago ni caso pero el continúa es muy persuasivo, él cree que algún día caeré en sus brazos, a veces me da pena que pierda el tiempo, y otras me desespera que sea tan pesado, su lema es la esperanza es lo último que se pierde.
-Ah hola, estoy cansada y no te había oído
Nos damos dos besos.
-¿Que tal las vacaciones?
Cuantas veces habré escuchado esa pregunta hoy.
-Muy bien.
Esta vez no me derrumbo el trabajo ha echado tierra por medio y a él menos se lo voy a contar, no quiero que empiece a decir que él nunca me haría nada de eso.
-¿Vamos a spinning?
Es verdad el spinning, se me ha olvidado completamente, como no he ido a comer a casa no he cogido la bolsa de deporte como hago habitualmente.
-Estoy muy cansada, hoy es el primer día de curro y ha sido duro.
-Claro, te invito a una coca cola.
-Ufff gracias, pero estoy cansada, mañana vamos al gym,
-De acuerdo, guapa.
Menos mal que no se ha puesto pesado y me marcho a casa de mi ex marido, llamé para decirles que pasaría a ver a los niños, bueno ya son mayores pero para mí siempre serán mis niños, les llevo unos regalos comprados en la playa. Mi hija no para de hablar, me cuenta todo lo que ha hecho y lo que va hacer, el chico es más introvertido, los siento que están bien, mejor que su madre, los quiero con locura, verlos es un bálsamo para mí.

Camino a casa me espera "hanko" en la puerta moviendo su rabito de alegría. Entro en casa, Mila viene y me da un ramo de flores.
-Esta mañana lo han traído para ti
Que rabia me da, he pasado un día bastante correcto sin apenas acordarme de él, y ahora me viene con esto.
-Tíralas no quiero verlas.
-Pero Cris, son muy bonitas es una pena, mira por lo menos la carta.
A Mila le gustan mucho las flores, tiene el jardín que es una alegría de ver, la carta la rompo sin abrir.
-Quédate el ramo, pero que yo no lo vea.
Se va hacia su habitación, seguro que allí las pondrá en un jarrón.
Estoy cansada y sin mucho ánimo de ver la tele como otras veces hacemos, me marcho a mi habitación a leer mi libro, en los brazos de morfeo caigo.

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