Me duele la cabeza y
tengo ganas de hacer pis, me despierto, John está sentado en un sillón al lado
de la cama con un ipad, cuando se da cuenta de que me estoy despertando se
sienta en la cama.
-Buenos días princesa,
¿te encuentras bien?
Le digo que estoy bien
con un poco de dolor de cabeza y pregunto por Rafael.
-Él está bien, menos mal
que estaba allí.
-¿Qué? ¿No le dirías que
me vigilara?, yo sé defenderme.
-Claro princesa- comienza
acariciarme la cara con el dedo- Anda vístete, nos vamos.
-¿Donde? necesito ir al
hotel a coger mas ropa.
-No necesitas más ropas,
nos vamos tú y yo solos, no vas a necesitarla.
Una risa pícara se dibuja
en sus labios. Ya estoy en el paraíso, sigo soñando.
Nora me da un beso y
quedamos en wasapearnos, la veo feliz, quien diría cuando empezamos las
vacaciones que las terminaríamos separadas por dos hombres.
Volvemos al yate de John,
la tripulación como siempre a tope, ahora meten cajas con comida y bebida, John
en popa quiere que vea algo y me quedo sin palabras, ha puesto mi nombre al
yate "Cris", está loco.
-Necesitaba un nombre,
hace poco que he comprado el yate, tú me has inspirado.
Estoy en una nube tantas
emociones juntas no pueden ser buenas.
-Mi felicidad tiene un
nombre "John".
Me agarra de la cintura y
nos besamos apasionadamente, la tripulación deja de hacer cosas, el capitán se acerca
a John.
-Señor Collins, hemos
terminado todo.
-Gracias, marcharos ahora,
hasta mañana.
Yupiii nos vamos a quedar
solos, me lleva al puente de mando y con destreza saca el yate, perdón ahora se
llama "Cris", del puerto. Mar a dentro me acerca al timón y me pide
que lo lleve, cojo el timón y él me abraza por la cintura y comienza a darme
besos en el cuello, así no hay quien se concentre, vamos bordeando la costa y
en frente de unos acantilados decide parar a "Cris". Qué bello es
todo, la música como siempre me remueve todas las emociones, en la cubierta nos
tumbamos en unos colchonetas blancas para tomar el sol.
-Quítate todo, ves no
necesitamos ropa.
Yo miro hacia la costa
para ver si alguien nos ve, pero es imposible está muy lejos, y nos quedamos
empelota picada.
-Que color de piel más
bonito tienes- y con su mano toca mi pezón perforado y comienza a jugar con
él-ayer te eché mucho de menos.
Me besa, su lengua hace
un repaso por toda mi cavidad bucal, mi agitación comienza, pero antes que vaya
a mayores, le digo.
-Nos vamos a quemar,
¿quieres que te eche crema?-saco de mi bolso la crema- soy esteticista y se dar
muy buenos masajes.
-Ummm que bien, tengo la
espalda cargada.
-Date la vuelta,
comenzamos por ahí
Me pongo a horcajadas, me
hecho crema en mis manos y se lo extiendo por toda su espalda, noto que tiene
tensión en zonas y yo muy profesional se las voy relajando poco a poco.
-Voy a contratar tu
servicio muy a menudo, mi princesa esteticista.
Continuo mi trabajo,
tiene una espalda espectacular, se nota que está en forma, cuando creo que ya
tiene suficiente sigo echándole crema por los glúteos duros como piedra, y
luego bajo por sus piernas perfectamente contorneadas, hasta los pies, donde
mis dotes de reflexología son extraordinarios, bueno eso dicen mis
clientas cuando después de la pedicura les doy el masaje, tiene unos pies bien
cuidados, quiero ser yo quien le cuide a partir de ahora, no quiero ninguna
esteticista que le toque, aflora mis celos solo de pensarlo.
-Ahora date la vuelta
-Soy tu esclavo
Me río menudo esclavo,
como un marajá, me estoy currando un autentico masaje profesional.
En el pecho vuelvo a
extender mas crema, tiene algo de bello y necesita que se lo extienda bien pues
se quedan en ellos, como en los brazos, tiene muy buenas abdominales, y noto en
mi espalda como se va empalmando su pene, me quito de encima de él, continuo
por las piernas y los pies, cuando ya he terminado poso mis labios en su pene, le doy un beso para después sacar mi lengua y recorrer todo su glande me lo
introduzco en la boca y succiono, sus jadeos me vuelven loca, quiero hacerle
disfrutar hasta el clímax, lo consigo.
-Ahora te toca a ti,
princesa.
Me doy la vuelta y
comienza hacer lo mismo que yo he hecho, buen alumno, sus manos son suaves la
sensación es muy relajante, la crema la hecha directamente sobre la piel y hace
dibujitos que no llego a ver, hace cosquillas y cuando ya me ha extendido
toda la crema desde la espalda a los pies, me abre los cachetes y me acaricia
el orificio anal y baja hasta mi orificio vaginal e introduce un dedo y luego
otro, dios que gusto, yo me muevo con él.
-Date la vuelta.
Ahora si veo que dibujos
pone en mi piel, me hace un corazón en cada pezón luego otro en mi ombligo,
otro en mi monte de venus y dos carreteras paralelas en mis piernas. Me
extiende bien la crema, se pone entre mis piernas las abre a tope y mi vagina
queda completamente expuesta a él.
-Que bonito espectáculo.
Se agacha y comienza a
comerme todo, mi clítoris está a punto de estallar, creo morir de placer, ya no
puedo más grito lo necesito.
Se levanta en busca del
preservativo y cuando vuelve con el puesto se pone encima de mí y me sube las
piernas a sus hombros, me introduce muy despacio el pene hasta el final luego
lo vuelve a sacar despacio y así varias veces llega un momento que su ritmo
comienza a ser enloquecido, la excitación vuelve a su nivel más alto, hasta que
llegamos al éxtasis. Cae encima mía me da un beso y me dice.
-¿Que estás haciendo
conmigo? me vuelves loco.
Soy ahora la mujer más
feliz del mundo, no quiero que acabe, no quierooo.
-¿Tienes hambre?
-Sí, de ti
Su sonrisa es
maravillosa.
-Vamos, que solo te has
tomado un café y el paracetamol.
Es cierto el estomago
comienza a rugir, pero estoy como nueva.
En la cocina John saca
del frigorífico taper con distintas ensaladas, mariscos, caviar, fiambres, carnes
y pescados preparados, yo mientras voy buscando platos cubiertos y dos copas.
Abre una botella de vino, me comenta que es un Pingus 2011 Tinto, un
tempranillo de la Ribera del Duero, me sirve una copa y espera mi cara.
-Ummm delicioso, no soy
experta en vinos pero este se nota que es excepcional.
Me vuelve a sonreír,
comenzamos a servirnos, todo está de muerte, tengo mucha hambre y quiero
probarlo todo.
-Eres muy seductor y
tendrías mujeres locas por tener una cita contigo ¿que te gusta de mí, para ser
yo la afortunada?
Con el índice me vuelve a
bajar la nariz, yo me la subo claro, ya ni me enfada.
-Tú también eres muy
seductora, mira ayer, te dejo un día sola y la que lías.
Me río, pero no es lo
normal, los hombres no van por ahí queriendo me robar besos, menuda pelea
tendría todo el día.
-No te gustaría con una
chica joven con cuerpo espectacular
Me sirve otra copa y
dándome un beso sisea.
-Tu eres espectacular, la
mujer más bella del mundo.
Dioooos que cosas me dice
más bonitas, continúa.
-Además ahora mismo no me
gustan las jóvenes, me acuerdo de mi hija y no me gusta esa sensación.
Mueve la cabeza con gesto
de desagrado.
Nos hemos bebido toda la
botella de vino, recogemos los tapers en el frigorífico todavía queda mucha
comida y mas que se ve sin empezar, los platos al fregadero y nos vamos a bañar
al mar antes de que hagamos la digestión, el agua esta fantástica.
Así tan maravillosamente
pasamos el resto del día disfrutando el uno del otro, jugamos y nos amamos.