jueves, 30 de abril de 2015

Capitulo 6

Como todas las mañanas me despierto sola en el camarote, no me importa estoy feliz y encantada de la vida, de estas vacaciones que no podré olvidar nunca así pasen 100 años. Cojo el móvil para ver los wasap, tengo dos uno de mi amorcito y el otro de un número desconocido.
/Como está mi princesa? estoy impaciente por estar contigo, te quiero/
Le quiero y le mando emoticonos con corazones, le amoooo.
Abro el otro wasap
/John Collins está casado zorra/
Un puñetazo me da en todo el estomago, es una broma, lo leo lo releo me estoy poniendo mala, no puede ser que me haya mentido así, no quiero creer lo que leo. El teléfono empieza a sonar y me saca del estado de shock, es otra vez el número desconocido, no quiero cogerlo, no quiero me están gastando una broma, insisten, vuelven a llamar otra vez, por fin decido cogerlo.
-¿Quién es?
-Alison Collins, señora de Collins -una voz autoritaria de mujer habla- quiero que sepa que está usted con un hombre casado, desconozco lo que le haya dicho pero estoy segura de que la miente, espero que se dé cuenta del daño que está proporcionando a mi familia y por su bien abandone a mi marido sin más tardar...
Cuelgo el teléfono no puedo seguir escuchando, me duele la tripa, los nervios siempre atacan al punto mas vulnerable, hiperventilo, me he quedado noqueada no reacciono, vuelve a sonar el teléfono, Cris, haz algo, solo se me ocurre bloquear el numero,  me levanto de la cama me visto con lo primero que encuentro y como una autómata comienzo a guardar las pocas cosas que había sacado de la maleta. Salgo a cubierta, toda la tripulación se me queda mirando, el capitán me pregunta dónde voy con la maleta y yo sin mirar ni contestar sigo mi camino, la guardo en el maletero de mi coche y como quien le persigue el diablo salgo de allí zumbando.

No sé dónde voy estoy dando vueltas no conozco esta parte de la ciudad, me pitan los demás coches tengo que parar no puedo seguir conduciendo en este estado, cuando consigo aparcar rompo a llorar como hacía tiempo no lo hacía, mi llanto lo interrumpe una llamada miro y es John, no pienso cogerlo no quiero que me siga mintiendo no lo voy a consentir, y otro número que vuelvo a bloquear.

Pongo google maps navigator destino Madrid
El viaje se convierte en una tortura, cada dos por tres tengo que parar las lágrimas inundan mis ojos y no veo la carretera, como soy masoca no quito la música y me regodeo en mi propio dolor con cada canción que escucho que me recuerda los momentos vividos con él, ya lo sabía yo que tarde o temprano esto iba a acabar me dice mi ego, que tonta eres Cris te has dejado engañar.


El teléfono suena y veo que es Nora pulso el botón de manos libres.
-Hola Nora-contesto con el mejor tono de voz que puedo.
-Cris, ¿dónde estás? John ha venido a ver si estabas con nosotros, está fuera de sí.
-Pues que se joda, estoy camino de casa.
-¿Pero qué ha pasado?
Con las pocas fuerzas que me quedan consigo no llorar y conseguir engañar a Nora de que me encuentro bien.
-No ha pasado nada grave solo me ha engañado y me quiero ir a casa, olvidar y ya está, no quiero que vengas disfruta de lo que te queda de vacaciones, por favor hazme caso.
-¿Te ha engañado? ¿Cómo?
-Nora, déjalo estoy conduciendo cuando vuelvas te lo explico todo al detalle, como se que no me vas a dejar solo te diré que está casado.
- Sera cabrón!
-Por eso me voy no quiero saber nada de él -intento persuadir a mi amiga-de verdad no quiero que vengas o si no me enfadaré estoy perfectamente, un beso corazón.

Por fin llego a destino, vivo en un pueblo de la sierra de Madrid, es un adosado propiedad de mi amiga Mila, ella es mayor que Nora y yo, viuda y nos alquila dos habitaciones, en la puerta del jardín está "hanko" el boxer de Mila, cuanto me oye se pone a rascar la puerta, entro y me hace miles de saludos y carantoñas, me agacho y le doy abrazos, besos, él no para de rodearme y mover la cola.
-Cris, cariño, te esperaba mañana
Mila está en la puerta de la casa al escuchar el alboroto de "hanko"
La doy un fuerte abrazo y para no variar me pongo a llorar, nos entramos en la cocina y comienzo a relatar toda la historia mientras ella me prepara una tila y un plato de pastas al ver en el estado que me encuentro, no puedo tragar nada solo liquido y aduras penas, llevo desde anoche sin probar bocado y no tengo nada de hambre, el estomago se me ha cerrado. La tila va haciendo su efecto y me va relajando, además al poder hablar con alguien imparcial me hace bien, Mila me escucha y asiente a todo lo que le digo.

Mi habitación es grande soy la única que tiene la cama de noventa, mis compañeras la tienen de matrimonio pero yo necesito espacio, tengo una camilla donde hago horas extras cuando no pueden ir mis clientas a la peluquería donde trabajo. Miro el wasap, tengo de Nora y de números desconocidos, éstos últimos los borro y los bloqueos, no será más rentable cambiar de numero, si lo hago perderé muchos contactos, ya se cansarán. 
El de Nora no le contesto me lo mandó antes de la conversación que tuve en el coche con ella, apago el móvil.
Me pongo los cascos y me quedo dormida con los ojos enrojecidos y escocidos de tanto llorar.




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