lunes, 23 de marzo de 2015

Capitulo 4

Me duele la cabeza y tengo ganas de hacer pis, me despierto, John está sentado en un sillón al lado de la cama con un ipad, cuando se da cuenta de que me estoy despertando se sienta en la cama.
-Buenos días princesa, ¿te encuentras bien?
Le digo que estoy bien con un poco de dolor de cabeza y pregunto por Rafael.
-Él está bien, menos mal que estaba allí.
-¿Qué? ¿No le dirías que me vigilara?, yo sé defenderme.
-Claro princesa- comienza acariciarme la cara con el dedo- Anda vístete, nos vamos.
-¿Donde? necesito ir al hotel a coger mas ropa.
-No necesitas más ropas, nos vamos tú y yo solos, no vas a necesitarla.
Una risa pícara se dibuja en sus labios. Ya estoy en el paraíso, sigo soñando.

Nora me da un beso y quedamos en wasapearnos, la veo feliz, quien diría cuando empezamos las vacaciones que las terminaríamos separadas por dos hombres.

Volvemos al yate de John, la tripulación como siempre a tope, ahora meten cajas con comida y bebida, John en popa quiere que vea algo y me quedo sin palabras, ha puesto mi nombre al yate "Cris", está loco.
-Necesitaba un nombre, hace poco que he comprado el yate, tú me has inspirado.
Estoy en una nube tantas emociones juntas no pueden ser buenas.
-Mi felicidad tiene un nombre "John".
Me agarra de la cintura y nos besamos apasionadamente, la tripulación deja de hacer cosas, el capitán se acerca a John.
-Señor Collins, hemos terminado todo.
-Gracias, marcharos ahora, hasta mañana.
Yupiii nos vamos a quedar solos, me lleva al puente de mando y con destreza saca el yate, perdón ahora se llama "Cris", del puerto. Mar a dentro me acerca al timón y me pide que lo lleve, cojo el timón y él me abraza por la cintura y comienza a darme besos en el cuello, así no hay quien se concentre, vamos bordeando la costa y en frente de unos acantilados decide parar a "Cris". Qué bello es todo, la música como siempre me remueve todas las emociones, en la cubierta nos tumbamos en unos colchonetas blancas para tomar el sol.
-Quítate todo, ves no necesitamos ropa.
Yo miro hacia la costa para ver si alguien nos ve, pero es imposible está muy lejos, y nos quedamos empelota picada.
-Que color de piel más bonito tienes- y con su mano toca mi pezón perforado y comienza a jugar con él-ayer te eché mucho de menos.
Me besa, su lengua hace un repaso por toda mi cavidad bucal, mi agitación comienza, pero antes que vaya a mayores, le digo.
-Nos vamos a quemar, ¿quieres que te eche crema?-saco de mi bolso la crema- soy esteticista y se dar muy buenos masajes.
-Ummm que bien, tengo la espalda cargada.
-Date la vuelta, comenzamos por ahí
Me pongo a horcajadas, me hecho crema en mis manos y se lo extiendo por toda su espalda, noto que tiene tensión en zonas y yo muy profesional se las voy relajando poco a poco.
-Voy a contratar tu servicio muy a menudo, mi princesa esteticista.
Continuo mi trabajo, tiene una espalda espectacular, se nota que está en forma, cuando creo que ya tiene suficiente sigo echándole crema por los glúteos duros como piedra, y luego bajo por sus piernas perfectamente contorneadas, hasta los pies, donde mis dotes de reflexología  son extraordinarios, bueno eso dicen mis clientas cuando después de la pedicura les doy el masaje, tiene unos pies bien cuidados, quiero ser yo quien le cuide a partir de ahora, no quiero ninguna esteticista que le toque, aflora mis celos solo de pensarlo.
-Ahora date la vuelta
-Soy tu esclavo
Me río menudo esclavo, como un marajá, me estoy currando un autentico masaje profesional.
En el pecho vuelvo a extender mas crema, tiene algo de bello y necesita que se lo extienda bien pues se quedan en ellos, como en los brazos, tiene muy buenas abdominales, y noto en mi espalda como se va empalmando su pene, me quito de encima de él, continuo por las piernas y los pies, cuando ya he terminado poso mis labios en su pene, le doy un beso para después sacar mi lengua y recorrer todo su glande me lo introduzco en la boca y succiono, sus jadeos me vuelven loca, quiero hacerle disfrutar hasta el clímax, lo consigo.
-Ahora te toca a ti, princesa.
Me doy la vuelta y comienza hacer lo mismo que yo he hecho, buen alumno, sus manos son suaves la sensación es muy relajante, la crema la hecha directamente sobre la piel y hace dibujitos que no llego a ver, hace cosquillas y cuando ya me ha extendido toda la crema desde la espalda a los pies, me abre los cachetes y me acaricia el orificio anal y baja hasta mi orificio vaginal e introduce un dedo y luego otro, dios que gusto, yo me muevo con él.
-Date la vuelta.
Ahora si veo que dibujos pone en mi piel, me hace un corazón en cada pezón luego otro en mi ombligo, otro en mi monte de venus y dos carreteras paralelas en mis piernas. Me extiende bien la crema, se pone entre mis piernas las abre a tope y mi vagina queda completamente expuesta a él.
-Que bonito espectáculo.
Se agacha y comienza a comerme todo, mi clítoris está a punto de estallar, creo morir de placer, ya no puedo más grito lo necesito.
Se levanta en busca del preservativo y cuando vuelve con el puesto se pone encima de mí y me sube las piernas a sus hombros, me introduce muy despacio el pene hasta el final luego lo vuelve a sacar despacio y así varias veces llega un momento que su ritmo comienza a ser enloquecido, la excitación vuelve a su nivel más alto, hasta que llegamos al éxtasis. Cae encima mía me da un beso y me dice.
-¿Que estás haciendo conmigo? me vuelves loco.
Soy ahora la mujer más feliz del mundo, no quiero que acabe, no quierooo.
-¿Tienes hambre?
-Sí, de ti
Su sonrisa es maravillosa.
-Vamos, que solo te has tomado un café y el paracetamol.
Es cierto el estomago comienza a rugir, pero estoy como nueva.
En la cocina John saca del frigorífico taper con distintas ensaladas, mariscos, caviar, fiambres, carnes y pescados preparados, yo mientras voy buscando platos cubiertos y dos copas. Abre una botella de vino, me comenta que es un Pingus 2011 Tinto, un tempranillo de la Ribera del Duero, me sirve una copa y espera mi cara.
-Ummm delicioso, no soy experta en vinos pero este se nota que es excepcional.
Me vuelve a sonreír, comenzamos a servirnos, todo está de muerte, tengo mucha hambre y quiero probarlo todo.
-Eres muy seductor y tendrías mujeres locas por tener una cita contigo ¿que te gusta de mí, para ser yo la afortunada?
Con el índice me vuelve a bajar la nariz, yo me la subo claro, ya ni me enfada.
-Tú también eres muy seductora, mira ayer, te dejo un día sola y la que lías.
Me río, pero no es lo normal, los hombres no van por ahí queriendo me robar besos, menuda pelea tendría todo el día.
-No te gustaría con una chica joven con cuerpo espectacular
Me sirve otra copa y dándome un beso sisea.
-Tu eres espectacular, la mujer más bella del mundo.
Dioooos que cosas me dice más bonitas, continúa.
-Además ahora mismo no me gustan las jóvenes, me acuerdo de mi hija y no me gusta esa sensación.
Mueve la cabeza con gesto de desagrado.
Nos hemos bebido toda la botella de vino, recogemos los tapers en el frigorífico todavía queda mucha comida y mas que se ve sin empezar, los platos al fregadero y nos vamos a bañar al mar antes de que hagamos la digestión, el agua esta fantástica.
Así tan maravillosamente pasamos el resto del día disfrutando el uno del otro, jugamos y nos amamos.





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