domingo, 1 de noviembre de 2015

Capitulo 20


Salimos del garaje en el Porsche que no había vuelto a montar desde el primer día que conocí a John. En la guantera saca dos gorras monísimas de ferrari, me pongo una, es mediodía y el sol da de pleno, con la gorra se va de maravilla, llegamos al centro hay bastante atasco, nos metemos en un garaje.
-¿A donde vamos?
Su sonrisa pillina delata una nueva sorpresa. Subimos en un ascensor a la primera planta, salimos a la calle. John abre una puerta de cristal con dos grandes abridores dorados con las iniciales CR,  al entrar hay una recepción decorado en madera, negro, dorado y beis, muy elegante.
-¿Te gusta?
-Sí muy bonito.
Con gesto extrañada, sin saber muy bien que es lo que estoy viendo.
-Es tu Instituto de Belleza.
-¿Queee?
-El mejor interiorista, ha reformado el local.
De la mano continua enseñándome el local, por un pasillo forrado de paneles de madera y láminas de papel con cascadas, se divisa unas puertas, las va abriendo unas cabinas, que digo cabinas, habitaciones enormes con camillas super modernas de última generación. En una de ellas hay un despacho muy bello.
-Tu despacho -señala hacia la mesa- llevo dos semanas como un negrero con los contratistas para que lo terminaran ayer, todavía quedan detalles que me gustaría ya te encargaras de ello.
-Pero esto es demasiado -giro sobre mi misma- pensaba en un pequeño local.
Ríe.
-Aquí las cosas se hacen a lo grande, para que las mujeres mayoritariamente y los hombres más importantes quieran venir -me coge de la cintura- no te agobies, vas a tener mucha ayuda, yo te daré muchos consejos.
Volvemos a la zona de recepción. Continua.
-Mañana tienes que entrevistar al personal, ya se ha hecho una pre-selección pero quiero que elijas tu equipo, la aparatología también vendrá en esta semana, las empresas dan tutoriales para su mas eficiente uso -baja mi punta de la nariz- y un asesor mio vendrá para ayudarte en todo el papeleo.
-Guau que vértigo y estrés.
-Pensé que querías empezar cuanto antes, si quieres puedes empezar la semana que viene, o nunca, yo no tengo prisa, como si no quieres trabajar y te dedicas a mi en cuerpo y alma.
Me abraza.
-Sí, si quiero trabajar, pero no pensaba de esta forma, creí que comenzaría de cero, buscando local y todo eso.
-Pues esos pasos te los he ahorrado, tu eres esteticista, y mi primera recomendación es que te centres en ello, que des el mejor servicio en esta ciudad, los últimos avances, entonces no tendrás competencia.
-Tienes toda la razón - suspiro - te necesito, por las noches me voy a dedicar a ti en cuerpo y alma.
Me besa vehementemente.

Domingo toca paella, tiene una mesa reservada en el Alabardero, allí nos juntamos con Ana y Luis, que nos esperan en una mesa en la terraza cubierta con vistas al mar.
-Cris, que guapa estás.
Ana y Luis se levantan en cuanto nos ven entrar para besarnos.
-Encantada de volverte a ver, Ana.
Luis también me piropea pero enseguida comienza hablar con John de negocios. Así que me centro en Ana, que me coge de la mano, es muy cariñosa, menos mal lo necesito en mis comienzos con las relaciones de amistad.
-Me ha dicho John que vas a poner un centro de estética, que eres esteticien y tienes unas manos increíbles.
Me ruborizo.
-Sí, venimos ahora mismo de allí.
-Cuenta conmigo, voy a ser tu mejor cliente, me encanta los masajes, aunque me hubiera gustado mejor que no trabajaras para irnos de compra y esas cosas que nos gustan - ríe despreocupada - ya sabes los hombres todo el día con los negocios, tenemos que distraernos...
Se parece a mi hija Patricia coge la palabra y no la suelta.
Después, de unos entrantes y aperitivos nos traen una paella con pescado y marisco, rico rico. El dueño y el cocinero se acercan para saludarnos, John es muy conocido, todo el mundo quiere hablar con él, me presenta como su novia y me miran con sorpresa, pero no me hacen sentirme incomoda, la sobremesa se alarga.

Luis y Ana vienen con nosotros a casa, seguimos la reunión en el jardín en la zona del salón exterior, los sillones son muy cómodos. Llaman y María abre, entra Rafael.
-Hola Cris, tan guapa como la última vez que te vi.
Viene directo a mi a darme un beso y luego otro a Ana, tan adulador como siempre.
-Las mujeres primero, a vosotros os tengo muy vistos.
Con los hombres chocan las manos como la gente joven.
María trae otro vaso y renueva el hielo, yo bebo agua con hielo no quiero beber mas. Los demás si que beben whiskys y combinados.
Me acerco al panel donde ayer John me enseñó a poner música, comienza a sonar en toda la casa y la quito para poner solo en el jardín, no quiero molestar a María y Juan.
Cuando vuelvo al jardín, John se levanta y me besa.
-Pero cuanto te gusta la música princesa, luego te digo que app descargarte al móvil para que no tengas que levantarte todo el rato.
-Así bajo la comida.
Ana se levanta y baila muy estilosa con las manos arriba y contorneándose.
-Marcha, yuju, Cris, nos bañamos, llevo el bikini siempre en el bolso.

El agua está caliente, no da sensación al entrar está climatizada, John y Luis no se han cambiado,siguen sentados en los sillones, Ana es joven y con el pedo que lleva comienza a jugar conmigo. De los vestuarios que hay, sale Rafael con su bañador slip, tiene todo un cuerpazo, muy bronceado y perfectamente depilado. Ana hace un silbido de agrado y Rafael se pavonea delante de nosotras para tirarse de cabeza con un perfecto estilo. Nos coge de los pies, los sube para que nos ahoguemos, como podemos nos deshacemos de él y entre las dos nos enganchamos para hacerle una ahogadilla.
-Ah muy bien las dos contra mi, no sabéis lo que acabáis de hacer.
Primero coge a Ana la sube y la lanza al agua, yo estoy enganchada a su espalda para que no pueda cogerme, pero comienza hacerme cosquillas en la cintura, me desengancho no puedo con las cosquillas, cuando me atrapa, me coge en brazos y me baja la cabeza, pero Ana ya ha vuelto y tira de él para que me suelte. Así estamos un rato hasta que ya no podemos mas y salimos de la piscina, en los vestuarios hay toallas y albornoces. Me rodeo con una toalla, que es mas sexy que el albornoz y me pongo pegado a John mojando su preciosa camisa blanca de lino. Él sin dejar de hablar con Luis me rodea con sus brazos, sé que le gusta que esté cerca de él.
-Ana, vamonos mañana tenemos que irnos de viaje.
Luis es joven como Ana pero son muy distintos, él es mas serio y reservado mientras Ana es mas extrovertida.

Acaban de irse todos, María recoge las bebidas y los platos con embutido y demás aperitivos que había puesto, en una bandeja. Apenas hemos comido la paella nos ha llenado a todos. Se marcha a la cocina.
-¿Quieres bañarte conmigo? porque Rafael es gay sino me hubiera puesto celoso.
Me río mi adonis celoso no puedo creérmelo.
-Claro, voy a ser adicta a la piscina, el agua es una delicia.
Se deshace de toda la ropa hasta del calzoncillo.
-Te van a ver María y Juan. - me ruborizo.
Se ríe mientras me quita la toalla y el bikini.
-No te preocupes ellos son  discretos, forma parte de su trabajo, no mirar a sus jefes - me baja la punta de la nariz con el dedo índice- y si lo hacen ellos sabrán.
Río con solo la idea de pensar en María y Juan follando por un calentón de voyeur.





















No hay comentarios:

Publicar un comentario