-¿Te apetece navegar hoy?
-Sí, umm cuanto tiempo sin ver a "Cris".
Me abraza con fuerza.
-Tenemos que aprovechar antes de que venga el invierno y los temporales.
-¿Temporales? aquí siempre hace sol, temporales son los de la sierra, ahora Mila seguro que ha puesto la chimenea.
Sonríe.
-Temporal marítimo, invierno hay, corto pero existe - cuando su tono suave susurra mis oídos creo morir de amor - cuando te acostumbres al clima notarás el frío de diciembre y enero.
Hace un día precioso, llegamos al yate y la tripulación limpiando como lo hacen habitualmente aunque no se use.El capitán me saluda estrechándome la mano y de repente noto que me pongo colorada recordando como le deje con la palabra en la boca la última vez que le vi, creo que no se ha dado cuenta.
En el puente de mando, John deja que coja el timón cuando salimos del puerto, el mar es una balsa azul brillante, mar adentro decide parar. Suena la música, John sabe que necesito escucharla constantemente, me pongo cachonda con una canción de Pereza "Todo":
Todo, todo, todo, todo,
yo quiero contigo todo.
Poco, muy poco a poco, poco,
que venga la magia y estemos
solos, solos, solos, solos,
yo quiero contigo sólo,
solos rozándonos todo, sudando, cachondos,
volviéndonos locos, teniendo cachorros,
clavarnos los ojos, bebernos a morro.
Le llevo a las colchonetas blancas para darle un masaje sueco, mis manos fricciona su espalda con generosa crema, le gusta que se lo haga, cuando termino restriego todo mi cuerpo por el suyo muy lentamente, nuestros cuerpos se deslizan con suavidad, el placer recorre todo nuestro cuerpo, cuando estoy a la altura de la cabeza mi lengua la introduzco en el oído, John ríe casi rompemos ese momento mágico, él se vuelve, sigo encima, nuestras bocas se encuentran, nos mordisqueamos los labios, mi boca está entreabierta, su lengua entra para recorrer mi interior, yo la succiono y un jadeo sale de entre mis labios. Comienzo otra vez a friccionar mi cuerpo por el suyo, mis pezones se endurecen con el contacto de los suyos erguidos, su verga está contra su vientre mis piernas se abren para lamer su varonil miembro en todo su esplendor con mis labios húmedos. Sus manos me acarician los cachetes, estrujan y azotan con cariño. Me agarra de las caderas me levanta para colocar con delicadeza su pene en mi vagina, pero de un movimiento perfecto entra hasta el fondo, nuestras miradas se pierden, entra y sale, le vuelvo a mordisquear los labios, entra y sale, mi vagina se abre para recibirle luego presiono cuando sale como si quisiera retenerlo, entra y sale, mis jadeos se hacen mas fuertes, entra y sale, entra y sale, entra y sale, nuestros cuerpos se retuercen de placer, mis contracciones vaginales me hacen gimotear de placer.
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